Temas relacionados con la mujer y los medios de comunicación han sido tratados en las últimas décadas con un claro propósito: suscitar un replanteamiento en los mensajes de los medios, de modo que se manifieste una realidad simultánea con el día a día, donde los roles profesionales y personales no sólo sean en relación con los hombres sino también las mujeres.
En esta relación ingresa de igual forma el género. Este escenario ha promovido la creación de organizaciones de mujeres en diversas partes del mundo, que han empinado su voz, cada vez más alto, con la finalidad de suscitar el avance de imágenes y mensajes que den cuenta de la multiplicidad en la vida de las mujeres y de su contribución a la sociedad, dentro de la prensa, los medios visuales, sonoros y electrónicos. Para lograrlo, se ha planteado la necesidad en la construcción de contenidos donde prevalezca la igualdad de género, tarea trasformadora de la sociedad.
Sin duda sobre este tema hay kilómetros hechos en tinta, pero no quiero dejar pasar esta valiosa oportunidad para sumarme a que el tratamiento que se dé a la mujer en los medios de comunicación debe girar sobre la igualdad de ciudadanía de hombres y mujeres.
Para lograr este cambio en los medios de comunicación es importante la educación para que se internalice por todo aquel que tenga acceso a los medios, dar información correcta donde se realcen valores, se elimine el estereotipo de la guerra de los sexos como jocosamente se vende para promover la competencia entre hombres y mujeres. Reitero que el primer paso es sostener políticas públicas dirigidas a reeducar a quienes tienen acceso al medio de forma permanente que las mujeres se les respeta, que no se debe tolerar ninguna forma de discriminación o vejación hacia la mujer. Queremos niños que crezcan respetando a la mujer pero no porque se les dice que deben hacerlo sino por el hecho de estar en nuestro medio todo ciudadano merece respeto.
Se requiere cambie la filosofía de atención hacia la mujer, no podemos permitir que se nos cuestione solo por ser mujer, si nos van a cuestionar deben hacerlo únicamente por nuestras capacidades, que el comentario se deba por lo que hizo y no quien lo hizo. Tenemos la preparación, el conocimiento y el potencial. Es lamentable seguir viendo violencia hacia la mujer en todos los espacios y en la comunicación no es la excepción, exigimos igualdad y respeto, tenemos todos que trabajar juntos. Como siempre recalco necesitamos programas educativos en acción, que enseñen. La educación forma parte, es la pieza esencial de todo proceso y cambio. Pero si no logramos denunciar cada atropello en los medios de comunicación a cualquier nivel no se logrará el anhelado cambio.

Mgter. Marisela González.
Docente, Abogada, Comunicóloga, Coach Educativa ( EDU-Coach ), Consultora, Locutora y
Docente a nivel de Docencia Superior en el privado.
Fundadora y Directora de la Fundación Panamá Académica, para promover la Educación, apoyo a los Emprendedores, Cultura, Ambiente, Mujer, Juventud y la Inclusión de personas con discapacidad.

