Hagamos un breve recorrido a la historia… En 1929, Ecuador se convierte en el primer país de América Latina en otorgar el voto a las mujeres siendo este facultativo.
A lo largo del tiempo, las mujeres han tenido que luchar para lograr su participación en política y organismos públicos. El avance de la participación femenina en la política ecuatoriana se da, principalmente, por cuatro reformas legales impulsadas por movimientos de mujeres:
1. La Ley de Amparo Laboral de 1997, un cupo mínimo de 20 mujeres en las listas pluripersonales de las elecciones para diputados nacionales y provinciales del 30 Nov. 1998.
2. La Reforma Constitucional de 1998, contempla la participación equitativa de hombres y mujeres en los procesos electorales.
3. Constitución del 1998, se introduce la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, el enfoque de género y la participación política de las mujeres con un mínimo porcentaje.
4.- La reforma a la Ley de Elecciones o Ley de Participación Política de 2000 que fijó cuotas en grados ascendentes del cinco por ciento en cada proceso electoral, a partir de un mínimo de 30 por ciento, hasta llegar a la representación equitativa del 50 por ciento.
Gracias a esta ley de pariedad del año 2000, inicia y se marca esa diferencia de nuestro país en Latinoamérica, Ecuador tiene el 38% de la mujer en la asamblea.
En el 2018, fuimos el país número 1 de la región con el 43% con mujeres ministras, hoy al 2021 hemos disminuido y estamos en el 21 y 22%.
Cuando hablamos de la judicatura tenemos una participación del 54%, además 3-5 estados están liderados por mujeres.
Tenemos a la fiscal del Estado Diana Salazar, con una espectacular gestión quien este 23 de febrero fue condecorada por el Gobierno de los EE. UU y su presidente JOE BIDEN, otorgando un premio por la lucha contra la anticorrupción.
Hemos llegado a la presidencia de la república a través de la Dra. Rosalía Arteaga y tres vicepresidentas en nuestra historia, siendo la última vicepresidenta quien llego al Vaticano este 2020, hemos alcanzado también una participación con alcaldesas en varias ciudades del país donde antes no hubiésemos llegado, aun así existe un porcentaje diferencial importante de la falta de presencia de la mujer en alcaldías y prefecturas.
Un camino abierto y que falta aún por recorrer, el desafío es que con la llegada de la mujer a posiciones políticas , existan leyes que sean ejecutables con acciones dirigidas a atender la problemática social y bajar las cifras existentes en todas las transversalidades de la igualdad y empoderamiento de la mujer como: Violencia, trabajo, salud, salud materno infantil, educación, capacitación técnica-productiva, formación política, tecnología, pobreza etc.
Las mujeres somos el 49.9% de la población ecuatoriana, sin embargo se ignora el derecho a ser tomadas en cuenta en la planificación y programación presupuestal, es momento de anuar esfuerzos enlazados con liderazgos colaborativos, apoyar a la gobernabilidad, para juntos, juntas construir nuestro Ecuador
Ref.Bibliográfica : Rodney Espinosa /Baul Político

Empresaria, Directora WEF Ecuador , Asesor PNUD igualdad de género, miembro del Consejo Editorial RSM
