Por: Ana Berrio,
Sexóloga Especialista, Terapeuta Sexual y Coach Sexual
Los seres humanos somos maravillosos, tenemos la necesidad de sentir y de expresarnos ¡Es instintivo! Somos sexuados y a su vez comunicativos, nos encanta la libertad de opinión y cuando se trata de un tema tan entretenido como el sexo hasta la persona más reservada se muestra interesada. Incluso en la actualidad las redes sociales están llenas de cuentas de entretenimiento o educativas que giran en torno al sexo y, es que, considerando que toda nuestra vida y nuestro entorno está definido por nuestra sexualidad, hablar de sexo debería ser sencillo, común y fácil, más aún cuando se trata de comunicarlo a nuestras parejas ¿Verdad?
Ojalá fuese así, pero no, de hecho, hay muchas parejas que en años de convivencia ¡no se han sentado nunca a hablar sobre sus preferencias sexuales! Pero, ¿Por qué? ¿A qué se debe este fenómeno?
Algunas de las cosas que pueden estar pasando son:
- Algún trauma o experiencia dolorosa que se haya experimentado en la infancia.
- Si los padres o tutores trasmitieron su percepción del sexo como algo “sucio”o “malo” durante la infancia.
- Principios religiosos.
- Si te topaste en el pasado con alguna pareja que te hizo sentir poco valorada.
- Sentirte un “bicho raro” por tus preferencias sexuales; ¡Te sorprenderías lo común que es tener un fetiche!
- Los roles de género.
- La falta de educación sexual y la orientación deficiente sobre las relaciones.
- Miedo a la reacción de tu pareja.
- La vergüenza por la falta de experiencia o no conocer tu propio cuerpo es una razón frecuente ¿Cómo podemos comunicar lo que no conocemos?
- La dificultad para comunicarse en general, ser timida o introvertida.
En fin, las causas pueden ser variadas, pero, reconocer cuál puede estar afectando la comunicación sexual asertiva con nuestra pareja o nuestra vida sexual en general es el primer paso, lo siguiente es: ponerse manos a la obra, “el miedo” se vence con información”; así que es importante empezar a estudiar nuestra sexualidad para formar nuestra propia opinión y no seguir arrastrando creencias que no nos pertenecen y nos limitan.
También es importante recordar que no debemos tener miedo a buscar ayuda, hay momentos en los que necesitamos la intervención de un terapeuta, sexólogo o profesional de la salud y no hay que tener miedo. La sexualidad es una parte importante de nuestras vidas y debemos responsabilizarnos por ella ¡La vida es muy corta para no vivirla a plenitud solo por no salir de nuestra zona de confort!

Sexóloga Especialista, Terapeuta Sexual y Coach Sexual
Este artículo fue publicado en la segunda edición de la Revista somos Mujer, en julio de 2020, año en que surgió la pandemia por el Covid-19 su edición se realizaba en formato PDF y se distribuía por WhatsApp y correo electrónico.





