Mayo, mes de la etnia negra en panamá

Por: Joyce A. Morris C., socióloga

Mayo, representa un mes significativo para nuestro país, ya que por ley, se conmemora el día 30, como “Día de la Etnia Negra en Panamá”. La Ley 9 de 30 de mayo de 2000, allana el camino para celebrar durante todo este mes, los valiosos aportes culturales, sociales, políticos, económicos, entre otros legados de la población Afrodescendiente a nuestra Identidad Nacional.

Agradecemos el espacio que nos brinda la Revista Somos Mujer, para honrar la memoria histórica y los orígenes de esta celebración, transcurridos 23 años, desde que se concretó la iniciativa de establecer un día cívico nacional, para reivindicar los aportes de nuestra herencia ancestral africana; evento que fortaleció las bases de la lucha del Movimiento Social Afropanameño.

Es propicia la ocasión, para resaltar que la idea de declarar un día de la Etnia Negra en Panamá nació en la provincia de Chiriquí, distrito de Barú, corregimiento de Puerto Armuelles, a través de la figura del insigne señor Claral Richard Thompson, quien siempre mostró preocupación por la situación de los afrodescendientes y los temas de discriminación racial subyacentes hacia nuestra etnia.

La tarea de elevar el Anteproyecto de la Ley, ante el pleno de la Asamblea Nacional, estuvo a cargo del Honorable Diputado Osman Gómez, del distrito de Barú; y en representación del Movimiento Social Afropanameño, el orador exponente de los innumerables aportes de la Etnia Negra, el ilustre profesor Elías Colley, hombre comprometido con la lucha social de los Afrodescendientes en Panamá.

Vale la pena hacer alusión, como referente de este importante acontecimiento, que en ese momento coyuntural, en el que se tejían las sinergias para avanzar hacia este hito histórico,la Asamblea Nacional solicitó la conformación de una Junta Directiva, que acompañara al señor Richard a presentar su propuesta. De allí, que se conformara la Primera Junta Directiva Transitoria, compuesta en ese momento, por miembros de la Etnia Negra de Puerto de Armuelles, entre los cuales podemos mencionar, a la Profesora Ruth de Richard, al Profesor Juan Sutherland, a la Profesora Alicia de Sutherland, a los señores Antonio Morris, Porfirio Aparicio, Rufino Sánchez, entre otros.

Para mí, cobra especial relevancia este hecho trascendental, porque soy oriunda del distrito de Barú, corregimiento de Puerto Armuelles, y porque soy una mujer que siente profundo orgullo de su negritud, entendiendo que los y las Afrodescendientes, descendemos de un grupo humano resiliente, valiente y resistente, ante una de las peores aberraciones ocurridas en la humanidad, como fué la esclavitud y su consecuente racismo estructural.

Razón, por la que la elección de mayo, como mes de la Etnia Negra, se sustenta en el antecedente histórico de la abolición de la esclavitud en el Istmo de Panamá, declarada en mayo del año 1851. El tiempo trascendería de maneras inimaginables para Panamá, al colocarnos como referente para América Latina, como uno de los países que cuenta con una normativa que resalta los valores y aportes de nuestra herencia africana.

Deseamos compartir con los lectores(as), el espíritu de la Ley 9 del 30 de mayo de 2000, la cual decreta:

Artículo 1. Se declara el 30 de mayo de cada año, Día Cívico y de Conmemoración de la Etnia Negra Nacional, que se celebrará en todo el territorio de la República, con el propósito de resaltar sus valores y aportes a la cultura y al desarrollo del país.

Artículo 2. El Ministerio de Educación, el Instituto Nacional de Cultura y el Instituto Panameño de Turismo, garantizarán el cumplimiento de la disposición anterior y organizarán eventos alusivos a la fecha.

Artículo 3. Los centros educativos oficiales y particulares, así como las instituciones públicas, autónomas, semiautónomas y municipales, desarrollarán durante esos días, actividades culturales orientadas a resaltar el aporte científico, cultural, económico y laboral de la etnia negra en Panamá.

Artículo 4. Esta Ley entrará en vigencia desde su promulgación y deroga cualquier disposición que le sea contraria”.

Honro, la invaluable labor de grandes hombres y mujeres Afropanameños, quienes a través de su beligerancia, lograron que por primera vez el Estado panameño colocara en la Agenda Pública, una Ley que visibilizara a los Afrodescendientes, después de habernos borrado seis décadas de los datos oficiales (60 años), desde la constitución de 1941.

Es importante indicar que gran parte de nuestro legado ancestral, no está escrito en los registros oficiales de la historia, así como un sinnúmero de eventos importantes de los cuales son protagonistas personas Afrodescendientes, tal es el caso de las mujeres negras, muchas de ellas discriminadas en una doble dimensión, por ser mujer y por su origen étnico.

En ese sentido, este artículo también desea evidenciar los aportes de grandes heroínas afrodescendientes, poco mencionadas en los registros históricos, sin embargo, existieron y de cuyo legado en materia de derechos, nos beneficiamos hoy, todas las mujeres de este país.

Honro la memoria de Felicia Santizo, Gumercinda Páez, Sara Sotillo, así como de todas las heroínas anónimas de la Patria, lideresas del movimiento feminista en Panamá, quienes junto a grandes mujeres como, Clara González, Sara Barrera, Elida de Crespo, Julia Palau de Gómez, Paula Jiménez, Marta Matamoros, Esther Neira de Calvo, Angélica de Patterson, Enriqueta Morales, entre otras, lucharon por el derecho al sufragio femenino, alcanzado en 1945, entre otras luchas sociales reivindicativas.

A pesar de los vacíos de información aún existentes, es importante destacar los avances logrados en la última década, producto de las demandas del Movimiento social Afropanameño, quienes en seguimiento al Plan de Acción del Decenio Internacional Afrodescendiente proclamado por las Naciones Unidas (2015-2024), han logrado posicionar dos aspectos fundamentales, para los derechos humanos de las personas Afrodescendientes:

  • Por un lado, la conformación de la Comisión pro Decenio, por el rescate de la memoria histórica, compuesta por, SENADAP (Secretaría Nacional para el Desarrollo de los Afropanameños), MEDUCA (Ministerio de Educación), CONEGPA (Coordinadora Nacional de Organizaciones Negras de Panamá), la Dirección de Etnias de la Alcaldía de Panamá y miembros de la sociedad civil afropanameña, con el propósito de incluir en la curricula educativa oficial, la historia de los Afrodescendientes en la construcción de nuestra identidad panameña.
  • Por otro lado, la visibilidad de los Afros, a través de los recientes Censos Nacionales XII de Población y VIII de Vivienda, en donde la población Afrodescendiente alcanzó cerca del 32% de la población del país, según cifras preliminares de la fuente oficial estadística. Este dato revela la fuerte presencia de la negritud en Panamá, información esencial para saber cuántos son, dónde están y en qué condiciones viven los Afrodescendientes, lo que debe coadyuvar a la formulación de programas y políticas públicas, cónsonas con sus realidades y necesidades.

Para cerrar este escrito, lo haré con las siguientes reflexiones:

Mayo, se presenta como una oportunidad para reafirmar y resaltar, no solo las comidas y las festividades culturales de la Etnia Negra, sino también, todos los aportes heredados de grandes hombres y mujeres afrodescendientes, a nuestra historia e identidad.

Mayo, también nos recuerda que antes y después de este mes, seguimos siendo AFRODESCENDIENTES, por lo que debemos continuar avanzando, en nuestras luchas reivindicativas por la visibilidad y el respeto absoluto de nuestros derechos humanos, sin discriminación y en igualdad de condiciones.

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