Mujeres en la Blockchain

Con tan solo 20 años, una joven con raíces colombianas lidera una comunidad universitaria de Blockchain en la Florida, EEUU

Juliana Echavarría es actualmente la fundadora y presidenta del primer club dedicado a la educación de la web3 y blockchain en la Universidad Internacional de la Florida FIU y es cofundadora de Women in Blockchain Miami

Por: Margarita E.

Chica Rosa

Se declara oficialmente una amante del rosa, su cabello la delata. Encuentra inspiración en el significado simbólico del rosa, que le transmite feminidad, creatividad, amor y tranquilidad, es por esto que ese color no se separa de su guardarropa o su habitación. Su hermoso aspecto aunado a una sonrisa chispeante y una energía contagiosa, le ha permitido trabajar esporádicamente como modelo y participado en videos musicales, lo que hace pensar que es una chica como tantas otras, preocupada por su aspecto físico, pendiente de las redes sociales o seguidora del artista del momento. Y esto puede ser cierto y no tiene nada de malo a su edad, pero lo que pocos imaginarían es que esta joven-rosa lidera una de las comunidades que tradicionalmente han sido reservadas a los hombres, el de la tecnología.

Inteligente y despierta, supo aprovechar el momento de convergencia mundial en el año 2020 y en plena pandemia con tan solo 18 años, se hacía otras preguntas, además de cómo se veía con tapabocas, se preguntaba qué le depararía el futuro, pero sobre todo le preocupaba su futuro financiero. Siguiendo un poco la moda y dejándose llevar por la curiosidad decidió invertir sus ahorros en bitcoin.

En el año 2020, el miedo general y la inestabilidad generada por la pandemia, permitieron catapultar al bitcoin como la nueva respuesta a las transacciones virtuales y una de las mejores inversiones a largo plazo. Y eso ayudó a que de los 11 mil dólares que cotizaba en julio de 2020 pasara al máximo de 66 mil dólares en octubre de 2021, precio que no ha superado desde entonces, y esta fue una situación muy favorable para Juliana, lo que la hizo interesarse por la tecnología detrás de bitcoin. Este fue su primer contacto con el mundo del blockchain, la tecnología detrás de las criptomonedas, y ella por supuesto quería entender, pero sobre todo no quería quedarse atrás.

Un nuevo Club Universitario

Sabía que blockchain era más que criptomonedas, era manejo de información y seguridad con aplicación en la economía, finanzas, bienes raíces, temas legales. Era una nueva web, la Web3 que ha marcado un antes y un después de la forma en que la gente se comunica y es lo que dominará el futuro, simplemente el tema la atrapó.

“Cuando ingresé a la universidad seguía muy entusiasmada con mis investigaciones sobre el bitcoin y la tecnología blockchain y me la pasaba hablando de ello, pero nadie me entendía, había un desconocimiento reinante y me pareció que algo no estaba bien, yo quería que la gente conociera más de esta tecnología y sus ventajas, fue así como le propuse a la universidad iniciar un club de blockchain

La respuesta de la universidad fue que le daban un plazo de dos meses para reunir al menos 10 miembros para el nuevo club, al principio ella creyó que era demasiado fácil, pero pronto se enfrentó a la realidad por la desconfianza y la incredulidad que rodean todo lo relacionado con este mundo. La primera impresión era que ella los estaba invitando a una estafa o un esquema ponzi (sistema piramidal). Fue difícil convencer también a la administración universitaria que ella no pretendía promover criptomonedas, sitios de trading o dar consejos financieros. Ella les dejó muy claro que su intención era educar a las personas con una tecnología que muy pronto invadiría todos los ámbitos sociales y que era bueno que la universidad fuera una pionera en este aspecto.

Con su espíritu aguerrido y tenaz sabía que no podía rendirse y finalmente en julio de 2022 logró reunir los primeros 10 miembros, sin pensar que en menos de un año ese club crecería hasta casi los 300 miembros. La visibilidad del club, así como la participación en congresos, charlas y eventos, le permitieron a su vez vincularse al Women in blockchain Miami que es una subdivisión del Women in Blockchain USA. Que ya han tenido su primer evento en Miami con la temática de los bienes raíces y los contratos inteligentes, esto le permitiría al sector evitar fraudes o contar con contratos más seguros.

¿Era una líder?

Manifiesta que no se sentía líder y en su colegio era percibida como tímida, pero cree que lo que hizo la diferencia es que ella tomó la decisión de ser líder. Cuando se vio enfrentada a un tema que le apasionaba tanto y que sabía que nadie más quería liderar, su decisión valiente le permitió despertar esas cualidades necesarias para dirigir comunidades. Cree que cualquier persona puede hacerlo si siente la verdadera pasión.

Reconoce que el camino no ha sido fácil, se tuvo que valer de ayudas con autores dedicados al liderazgo para entenderlo y ejercerlo. Delegar, motivar y trabajar en equipo no eran parte de su mundo un año atrás, pero ahora enfrentada a su responsabilidad como presidenta del club sabe que es su día a día.

“Recomiendo el libro Tribus de Seth Godin que me dio el coraje de ser líder. En uno de sus capítulos, Seth cuenta de una persona que quiere hacer algo, pero está a la espera que venga alguien más y lo haga. La función de esa persona es de esperar y esperar y no hacer, yo no quería ser ese tipo de persona. Es por esto que cuando se enteran de que estudio Comunicación Social y no tengo estudios en tecnología, y aun así estoy liderando un club de blockchain en mi universidad, se sorprenden y me preguntan ¿por qué? Les respondo que si hubiera esperado a que alguien con los conocimientos adecuados creara el club, es posible que este no existiría”.

Para ella el futuro de blockchain es muy amplio y es posible que cuando esté implementado nadie se va a dar cuenta, los cambios han sido sutiles, pero contundentes y la tecnología del conocimiento va en ese camino, no se va a detener. Su aplicación cotidiana es tan amplia y beneficiosa que en aspectos legales y de gobiernos con grandes aplicaciones debido a la seguridad de las transacciones que hace difícil los fraudes, por ejemplo. Aunque también tiene aplicación en temas de derechos de autor, habeas data, contratos, finanzas, arte, etc.

Mujeres y tecnología

Con su juventud brotando por cada poro aconseja que las mujeres se apropien de temas que aunque les parezcan ajenos con el suficiente interés se pueden comprender, la tecnología no tiene género ni es exclusiva, y en el caso de la Web3 cada vez hay más mujeres liderando el sector contrario a lo que pasaba con la Web2.

“La comunidad Web3 es muy inclusiva, más mujeres se están uniendo y liderando en todo el mundo y mi presencia como mujer facilitó el ingreso de muchas mujeres al club, que vieron en mí un referente.”

¿Qué espera del futuro?

Está pronta a graduarse de la FIU, y es posible que entregue la presidencia del club a otro estudiante a su salida en agosto de 2023, pero sabe que no se va a quedar a un lado, espera ayudar como tutora del club y aportar los conocimientos adquiridos en el último año y contribuir activamente en su crecimiento. Actualmente, se encuentra desarrollando un emprendimiento desde el área de la inteligencia artificial que está también bajo la tecnología Web3 porque le interesa seguir su proceso educacional. En cuanto al blockchain manifiesta que las instituciones centralizadas como bancos e instituciones saben que no pueden rechazar esta tecnología, están obligados a dar soluciones desde estas tecnologías o colapsarán. Y así vemos como la Web3 es prácticamente imparable, las mujeres en la tecnología y el rosa tampoco se van a detener.

Margarita E. Echavarría es comunicadora social – periodista de la Universidad de Antioquia con Maestría en Gestión Cultural.

Deja un comentario