Iliana Armíen, ingeniera forestal y cofundadora de Futuro Forestal, promueve una reforestación sostenible en Panamá. Con más de 30 años de experiencia, defiende una planificación regional que equilibre desarrollo y conservación, poniendo énfasis en el impacto positivo para las comunidades locales y las mujeres.
Por: Alexandra Patiño – Comunicadora feminista
La crisis ambiental y la creciente escasez de agua en Panamá han puesto en evidencia la urgente necesidad de una planificación regional más rigurosa para proteger los recursos naturales y evitar la urbanización indiscriminada, especialmente en las laderas del Canal de Panamá. En este contexto, Iliana Armíen, ingeniera forestal con más de 30 años de experiencia y cofundadora de Futuro Forestal, ofrece una perspectiva crucial sobre cómo enfrentar estos desafíos desde una óptica de equidad y sostenibilidad.
Planificación Regional y Protección Ambiental
La escasez de agua en las ciudades de Panamá y Colón, y su impacto en la operación del Canal de Panamá, es alarmante. Según Armíen, la planificación regional es esencial para proteger las áreas vulnerables de la urbanización desmedida. “Es imperativo que el gobierno desarrolle estrategias que integren la conservación ambiental y la urbanización sostenible”, afirma Armíen, subrayando que esta planificación debe considerar tanto la preservación de los ecosistemas como el bienestar de las comunidades locales.

Compensación Ambiental y Desarrollo Inclusivo
Armíen, en su rol de líder en Futuro Forestal, destaca la necesidad de un sistema de compensación ambiental que obligue a los proyectos con impacto negativo a restaurar y proteger el medio ambiente. “Los proyectos deben ser responsables de compensar el daño causado, y esto debe ser científicamente comprobado”, sostiene. Esta visión no solo busca la protección del medio ambiente, sino también garantizar que las mujeres y las comunidades marginadas que dependen de estos recursos no se vean desproporcionadamente afectadas.
El Corredor del Caribe: Desarrollo y Equidad
La construcción del Corredor del Caribe ha generado un debate sobre el balance entre desarrollo económico y conservación ambiental. Armíen argumenta que cualquier proyecto de desarrollo debe promover un enfoque equilibrado que no sacrifique los ecosistemas por beneficios económicos inmediatos. “El desarrollo no debería ser a expensas del medio ambiente ni de los derechos de las comunidades, especialmente las mujeres, que a menudo son las más afectadas por la degradación ambiental”, afirma.
Generación Forestal y Empoderamiento Comunitario
Con Futuro Forestal, Armíen y su equipo han reforestado más de 10 mil hectáreas en Panamá, aplicando el concepto de “Generation Forest” para restaurar bosques tropicales de manera sostenible. Este enfoque no solo combate la deforestación, sino que también empodera a las comunidades locales, muchas de las cuales están lideradas por mujeres. “El trabajo de reforestación y conservación debe involucrar y beneficiar a las mujeres, quienes juegan un rol crucial en la gestión y protección de los recursos naturales”, señala Armíen.

Innovación y Sustentabilidad con Perspectiva de Género
Armíen destaca que la inclusión de la perspectiva de género en los proyectos ambientales es fundamental. “Las mujeres tienen un conocimiento profundo sobre los ecosistemas y una conexión especial con la tierra. Incorporar su perspectiva no solo enriquece los proyectos, sino que asegura que las soluciones sean más inclusivas y efectivas”, afirma.
Recomendaciones para un Futuro Equitativo
Mirando hacia el futuro, Armíen recomienda al gobierno panameño que fomente una colaboración activa con las mujeres en la planificación y ejecución de proyectos ambientales. “Para alcanzar un equilibrio entre desarrollo y conservación, es esencial que las mujeres, especialmente las de comunidades vulnerables, estén en el centro de la toma de decisiones”, concluye.
La entrevista con Iliana Armíen no solo destaca la importancia de la protección ambiental y la planificación regional, sino también subraya el papel crucial que juegan las mujeres en estos procesos. A medida que enfrentamos desafíos ambientales globales, es vital que reconozcamos y apoyemos el liderazgo femenino en la creación de soluciones sostenibles y justas.
