«Solo para mí» es una película que nos sumerge en la historia de Blanche, una mujer atrapada en una relación destructiva. Dirigida por Valérie Donzelli, la película denuncia la violencia machista que no conoce fronteras sociales ni culturales, un mal que ha cobrado la vida de 10,548 mujeres en América Latina y el Caribe en los últimos años, según el Mapa Latinoamericano de Feminicidios.
Por: Alexandra Patiño Hurtado
«Solo para mí» nos sumerge en la vida de Blanche Renard, una mujer que, como muchas otras, cree haber encontrado el amor en Greg Lamoureux. A medida que su relación avanza rápidamente, la película revela las señales sutiles de control y manipulación que muchas veces pasan desapercibidas. Lo que comienza como una historia de pasión pronto se convierte en una espiral de abuso psicológico y físico, donde los celos, el aislamiento y la violencia van destruyendo poco a poco la autonomía de Blanche.
Este relato no solo refleja la experiencia de Blanche, sino también la realidad de miles de mujeres en todo el mundo que, como ella, son víctimas de un ciclo de violencia que inicia de manera imperceptible. Las cifras son alarmantes: en América Latina y el Caribe se registraron 10,548 feminicidios entre enero de 2021 y lo que va de 2024, según el Mapa Latinoamericano de Feminicidios, lo que evidencia la gravedad de esta problemática en la región. «Solo para mí» nos recuerda que los maltratadores suelen compartir un patrón: comienzan controlando a sus parejas, aislándolas de su familia y amigos, hasta que las palabras hirientes y el control se transforman en violencia física, que en muchos casos culmina en tragedia.
La directora Valérie Donzelli aborda con sensibilidad esta cuestión, alejándose del sensacionalismo, para contar una historia que no conoce barreras sociales ni culturales. A través de Blanche, interpretada magistralmente por Virginie Efira, vemos cómo una mujer alegre y bondadosa puede caer en las garras de un hombre violento. La película utiliza el color y la ambientación para ilustrar este descenso, mostrando cómo la vida de Blanche se transforma en una prisión.
Lejos de ser una simple ficción, «Solo para mí» expone una verdad brutal: la violencia machista es una realidad transversal que afecta a miles de mujeres, y el cine se convierte en un medio crucial para sensibilizar y generar conciencia sobre esta problemática. Esta película invita a la reflexión sobre el ciclo de violencia y control, y plantea preguntas urgentes sobre el papel de la sociedad en la prevención y respuesta frente a la violencia de género.
