Consultamos con el analista político Marcos Castillo sobre cómo Claudia Sheinbaum redefine el liderazgo en México
Por: Alexandra Patiño Hurtado
Claudia Sheinbaum ha hecho historia al convertirse en la primera mujer presidenta de México. En una entrevista con el analista político Marcos Castillo, se exploran las implicaciones históricas, políticas y sociales de este hito, así como el papel que Sheinbaum desempeñará en la continuidad de la Cuarta Transformación y su impacto en el movimiento feminista. Según Castillo, su liderazgo promete consolidar los avances de género y fortalecer el empoderamiento femenino, aunque también enfrentará desafíos de las élites económicas y los sectores conservadores.
Sobre el contexto histórico y político:
Pregunta. ¿Qué significado tiene para México, desde una perspectiva histórica y política, que Claudia Sheinbaum sea la primera mujer presidenta?
Respuesta. La llegada de Claudia Sheinbaum a la primera magistratura en los Estados Unidos de México significa la consolidación de largas décadas de lucha de las mujeres y los sectores progresistas mexicanos por la equiparación de oportunidades, los derechos humanos y el desmantelamiento del patriarcado en este país norteamericano que por siglos se ha mostrado al mundo entre los más machistas. Claudia rompe paradigmas en un México cada vez más a la vanguardia frente a la ola conservadurista que por estos días amenaza con devolver al mundo a tiempos superados. La sociedad mexicana dio un mensaje claro a favor de una esperada transformación integral iniciada por su mentor y predecesor Andrés Manuel López Obrador-AMLO, el carismático líder fundador del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y que Claudia ha prometido continuar y acentuar.

P. ¿Cómo crees que la elección de Sheinbaum impacta el panorama político latinoamericano, especialmente en términos de representación femenina?
R. Me atrevería a decir que la elección de Claudia Sheinbaum renueva el impulso de la participación activa de las mujeres en la política en esta parte del mundo, es preciso tener presente que ya en países de América varias mujeres han alcanzado la presidencia. En Argentina, en 1974, María Estela Martínez de Perón se convirtió en la primera mujer en llegar a la presidencia en el continente americano tras la muerte del líder justicialista, Juan Domingo Perón, de quien era su vicepresidenta.
En 1979, la entonces presidenta del congreso boliviano Lidia Gueiler asumió la presidencia interina del país tras un golpe militar, convirtiéndose en la segunda mujer que alcanzaba el máximo cargo en el continente. En 1997 y por pocos días, Rosalía Arteaga ocupó interinamente la presidencia de Ecuador tras la destitución del entonces presidente Abdalá Bucaram. En Nicaragua llegó a la presidencia en la década de los 90, Violeta Barrios de Chamorro, la viuda del empresario de los medios y político, Pedro Joaquín Chamorro. También en Panamá, Mireya Moscoso, viuda del caudillo Arnulfo Arias, llegó al poder en 1999, ambas electas por votación popular y como herederas políticas de sus cónyuges.
Con el nuevo milenio, otra generación de mujeres apoyadas por partidos de izquierda alcanzó la presidencia por mérito propio, como la ex guerrillera Dilma Rousseff en Brasil, Michelle Bachelet en Chile, Cristina Fernández en Argentina, Laura Chinchilla en Costa Rica y Xiomara Castro, quien actualmente ocupa la presidencia en Honduras. Es importante destacar que al igual que Sheinbaum, todas ellas provienen de partidos de izquierda y centro-izquierda, siendo los sectores progresistas quienes lideran la lucha por los cambios y las trasformaciones en nuestras sociedades.
P. En un país con una larga tradición de presidentes hombres, ¿cuáles podrían ser los mayores desafíos que enfrentará Sheinbaum en términos de legitimidad y aceptación política?
R. Si bien es cierto que Claudia llega al poder con el apoyo de AMLO, un presidente que se retira con más del 70% de popularidad, ella viene precedida de una exitosa administración como jefa de gobierno de la ciudad de México, la capital del país, pero, además, tiene un estilo y liderazgo propio al punto que quienes la adversan sostienen que es más «radical» que AMLO. Lo cierto es que ella se impuso en las elecciones internas de MORENA donde desafío a varios candidatos varones, por tanto, no tengo dudas de que Claudia Sheinbaum acometerá los desafíos que se le presentan con su estilo directo y firme acompañado de su agudeza, inteligencia y determinación, lo que augura un mandato con liderazgo dentro y fuera de México.
Sobre su discurso y narrativa:
P. ¿Qué destacarías como los puntos más fuertes del discurso de toma de posesión de Claudia Sheinbaum? ¿Qué mensaje crees que intentó posicionar ante la nación?
R. Destacaría su referencia al tema de género, la importancia y significado de la llegada de una mujer al solio presidencial, su determinación para erradicar el machismo, la discriminación y el racismo; en los temas económicos mantendrá el equilibro descartando políticas neoliberales y en seguridad y política exterior apelará al diálogo y la negociación. También hay que subrayar su compromiso con el respeto al ambiente al anunciar un programa de transición energética hacia fuentes renovables.

P. ¿Cómo evalúas el enfoque de género en su discurso? ¿Crees que representa un avance significativo en la agenda feminista o todavía queda un largo camino por recorrer?
R. El solo hecho de haber sido electa presidenta de cerca de 133 millones de mexicanos significa un gran avance. Tiene un gabinete paritario y está siendo apoyada por los sectores progresistas y feministas. El empoderamiento de las mujeres en México está en marcha y se trata ya de un tema que trasciende generaciones. Evidentemente que la equiparación salarial, la violencia laboral y otros estereotipos sociales son desafíos que deberá enfrentar no solo el gobierno de Sheinbaum, sino también gobiernos venideros; no obstante, a partir de ahora con una mujer a la cabeza del gobierno, el empoderamiento femenino será determinante para enfrentar y derrumbar esas barreras.
P. ¿Observaste alguna diferencia en el tono o contenido del discurso de Sheinbaum en comparación con otros presidentes, particularmente en términos de políticas sociales y económicas?
R. Hay que tener presente que, si bien en su discurso destacó el tema de género y la importancia histórica de la llegada de una mujer a la presidencia, sus planteamientos en temas políticos, económicos y sociales responden a un plan que se enmarca en la denominada «Cuarta Transformación«, programa político del Movimiento de Regeneración Nacional que se inició con AMLO y que busca un cambio sustantivo en las instituciones, una suerte de revolución pacífica como la que plantearon los zapatistas y su líder el subcomandante Marcos.
La primera transformación fue la guerra de independencia iniciada en 1810 y concluida en 1821; la segunda transformación fue la guerra de la reforma encabezada por Benito Juárez y que separó la iglesia del Estado, y la tercera transformación fue la revolución que se enfrentó a la dictadura de Porfirio Diaz y que logró la promulgación de una nueva constitución en 1917.
La cuarta transformación pretende llevar al país a un nivel de desarrollo mediante cambios políticos, económicos y sociales como la atención especial a los pueblos indígenas, erradicar la corrupción y los privilegios, justicia social, distribución equitativa del ingreso y la riqueza, disminución de la pobreza y recuperación del papel del Estado en sectores como la economía. En diferentes intervenciones, Claudia ha dicho que levantará el segundo piso de la cuarta transformación, haciendo referencia a que continuará con los cambios iniciados por su antecesor Andrés Manuel López Obrador.
Sobre el impacto político a futuro:
P. ¿Cómo podría la presidencia de Sheinbaum influir en las relaciones internacionales de México, especialmente con países que también han tenido líderes mujeres?
R. De ser electa Kamala Harris en los Estados Unidos, las relaciones siempre complejas entre los dos vecinos podrían mejorar debido a la química que pareciera que existe entre Sheinbaum y Harris. Ambas provienen de sectores políticos reformistas, lo que augura coincidencias en temas sociales y de género. Claudia ha dicho en su discurso que priorizará en el fortalecimiento de las relaciones con los países del continente al sur y norte de México. En Suramérica, sin duda fortalecerá sus relaciones con Colombia, Brasil y Chile y en Centro América con Guatemala y Honduras donde hay gobernantes progresistas. Sus otras prioridades serán sus socios comerciales del norte, Canadá y los Estados Unidos, países con los que México comparte una zona de libre comercio (TLCAN), además de los países del foro de cooperación Asia-Pacífico (APEC). México también jugará un importante papel para mantener el equilibrio y servir de mediador en las complicadas relaciones entre los Estados Unidos con los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
P. Desde tu perspectiva, ¿cómo afectará su gobierno al equilibrio de poder dentro del partido Morena y a la política de alianzas con otros sectores?
R. Su primer gabinete se muestra como de consenso, pero eso no significa que así será todo el periodo y eso es lo normal cuando se llega al poder. El triunfo de Claudia Sheinbaum fue arrollador y aunque se quedó a tres escaños de la mayoría calificada, no debería tener problemas a la hora de llegar a acuerdos con una oposición muy heterogénea y debilitada. Hay que sumarle además el gran apoyo popular con el que arranca, lo que le permitirá continuar con el programa de la cuarta transformación del Estado.
P. ¿Qué impacto podría tener su liderazgo en el panorama electoral a futuro, tanto para el fortalecimiento de su partido como para la oposición?
R. En este momento MORENA goza de buena salud. No es el caso de la oposición que va desde el tradicional partido de corte conservador PAN (Partido Acción Nacional), el PRI (Partido Revolucionario Institucional) que gobernó México durante 70 años y el PRD (Partido de la Revolución Mexicana), estos últimos de corte socialdemócrata. Después de más de 70 años de gobiernos consecutivos de un solo partido, el PRI, periodo conocido como la dictadura de un partido. Llegó al poder el conservador Vicente Fox (PAN) y luego lo sucedió su copartidario Felipe Calderón. Fueron dos gobiernos mediocres, lo que permitió al PRI regresar al poder en 2012 de la mano de Enrique Peña Nieto. No fue sino hasta las elecciones de 2018 cuando el movimiento progresista MORENA lleva al poder a AMLO y se inicia la debacle de los partidos tradicionales. Veo a MORENA gobernando por varios sexenios y a México transformándose en una nación cada vez más moderna, incluyente y progresista.
Sobre las políticas públicas y el legado:
P. ¿Cuáles son las áreas donde consideras que puede encontrar mayor resistencia política o social durante su mandato?
R. Las élites económicas de México se seguirán resistiendo a los cambios; como suele ocurrir en todo el mundo, los poderes fácticos y hegemónicos no quieren compartir su riqueza, ni les gustan los cambios que les quiten parte de control excesivo de riqueza y por tanto se valdrán de los medios de comunicación que controlan, de los partidos políticos tradicionales y de otras armas para obstaculizar las iniciativas de cambio. La cuarta transformación plantea la distribución equitativa de la riqueza, la atención especial a los pueblos indígenas y la recuperación del papel del Estado en la economía, y esos temas no son del agrado de los beneficiarios principales del statu quo que añoran los tiempos en que imperaban las políticas económicas neoliberales y el capitalismo salvaje.
Perspectiva de género y representación:
P. ¿Cómo crees que la elección de Sheinbaum impacta la representación de las mujeres en la política mexicana? ¿Crees que su presidencia podría motivar a más mujeres a involucrarse en cargos de liderazgo?
R. Se estima que las mujeres constituyeron el 49.6 % de las candidaturas a diputaciones y el 45.6 % de las personas electas por mayoría relativa en las últimas elecciones, unas cifras alentadoras y significativas que constituyen un gran avance de la participación en el poder legislativo en ese país. Insisto, la propia elección de Sheinbaum es una muestra del empoderamiento político de las mujeres mejicanas.
P. ¿Qué tipo de expectativas podría enfrentar Sheinbaum por parte del movimiento feminista y de los sectores que abogan por una mayor equidad de género?
R. Los grupos que luchan por los derechos de las mujeres no pueden cruzarse de brazos por el simple hecho de que una mujer ha llegado a la presidencia. Deberán continuar promoviendo su causa puesto que la gran burocracia, el machismo y los prejuicios sociales seguirán siendo obstáculos en su caminar.
P. ¿Hasta qué punto crees que su rol como la primera presidenta puede redefinir las narrativas tradicionales de poder y liderazgo en la política mexicana?
R. Claudia Sheinbaum ya entró a la historia por ser la primera mujer presidenta de los Estados Unidos de México; ahora su desafío es hacer historia consolidando una transformación del Estado. El éxito de su gestión marcará un antes y un después en el quehacer social, político y económico de los mexicanos, y supondrá un ejemplo a seguir para otros liderazgos en el continente americano.

Marcos Castillo es un destacado consultor y asesor político con una amplia trayectoria en comunicación estratégica y gestión organizacional. Cuenta con una Maestría en Comunicación Periodística por la Pontificia Universidad de São Paulo (1994) y una Licenciatura en Ciencias de la Comunicación Social de la Universidad Latina de Costa Rica (1992). Complementa su formación con cursos avanzados en gerencia organizacional del Incae Business School (2007), estrategias en campañas electorales por The George Washington University (2022), y un Diplomado Internacional en Consultoría Política y Marketing Electoral del Instituto Goberna, Lima (2023-2024).
A lo largo de su carrera, ha trabajado como asesor y consultor para organismos internacionales, empresas multinacionales e instituciones públicas, incluyendo Unicef, OIT, Fundación Soros, Cámara de Comercio y Minera Panamá. Además, ha participado en la organización de debates presidenciales en Panamá en las elecciones de 2009 y 2014, colaborando con la Cámara de Comercio.
