En mi camino hubo personas motivadoras, por lo que también deseo motivar a otras; ser un ente multiplicador. Quiero testimoniar que, definitivamente, la clave es la fe, unirse con personas positivas, luchadoras y exitosas. No es egoísmo seleccionar a las personas, es más bien autoestima; debemos encontrar personas que nos motiven ya sea con palabras o con ejemplo y que hayan logrado sus metas. El segundo mandamiento: Amar al prójimo como a ti mismo. (Son dos elementos inseparables). Siempre se ha dicho que sin tener amor propio no podemos brindarlo a otro. Continúa leyendo INTEGRACIÓN DE LA MUJER EN EL SECTOR MARÍTIMO