En noviembre 23 realicé un viaje a Myanmar, con Qatar Airways. Lo insólito del vuelo, que ofreció un viaje muy cómodo, fue el mapa que nos señalaba la ruta, un mapa que no contaba con la existencia geográfica de Israel, en su lugar aparecía “Territorios Palestinos”.

En octubre 7 se había llevado a cabo el ataque de Hamas a Israel.
Todos hemos sido testigos de la atrocidad de ese ataque pero también somos testigos de la reacción desmesurada de Israel, así como, tenemos conocimiento de las insistentes Resoluciones de las naciones Unidas a Israel. Es verdad que el mundo se encuentra distraído en medio de otra guerra, pues, podría terminar, y podría llegar la reconstrucción de Ucrania, y puede ser que China supere a los Estados Unidos, y se espera que llegue el anhelado bienestar.
El sufrimiento del pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial nos recuerda la necesidad de construir un futuro basado en la justicia y la convivencia pacífica. Sin embargo, la situación actual nos hace preguntarnos si estamos aprendiendo de la historia o si estamos repitiendo los errores del pasado, lo cual me lleva a cuestionar si el sufrimiento debería inspirar una mayor empatía y comprensión, o si, por el contrario, puede alimentar resentimientos que impiden la convivencia pacífica. El problema con Palestina no ha iniciado debido al ataque de Hamas, es un problema iniciado gracias a la voluntad de los hombres, gracias a una Resolución de la Naciones Unidas que no tomó en cuenta las implicaciones culturales, es verdad que todos somos humanos, pero, las culturas no lo son. Quien ha visitado Jerusalem ha podido ver el mercado dividido una parte occidental, la otra se mantiene con todas las características de los pueblos palestinos. Dos culturas, diferentes, conviven sin diálogo, dos niveles de desarrollo económico y humano.
La política de Qatar Airways te obliga a entender que así es, te explica su postura, su visión, su sentir y Qatar, un país rico, con bienestar, te demuestra que no todos buscan alianzas de poder usando la economía para posicionarse y tener Congresos impedidos de formular posiciones dictadas por su humanidad, cuando, ni las sentencias emitidas por la Corte de la Haya han logrado imprimir algún replanteamiento o una reflexión a Israel a fin de establecer puentes, salvo manifestar la voluntad de extinguir al enemigo como quisieron hacerlo con ellos, con los judíos. ¿Toda esa tolerancia se debe al respeto por el sufrimiento vivido? Somos todos responsables, cuando vemos bajo modalidades diferentes y argumentos disfrazados las mismas acciones ante las cuales occidente expresó: “nunca más”.
Es por ello, que ante la vista de la Reina Rania de Jordania al Forum Ambrosetti de Cernobbio, su intervención fue tan clara en un evento en el cuál todo se hubiera pensado escuchar menos una exposición reflexiva dirigida a los empresarios del mundo reunidos, pues eso es el Forum Ambrosetti, explicando que “la Franja de Gaza, una superficie de apenas un tercio del tamaño de Roma, se vio afectada por aproximadamente 70.000 toneladas de bombas, más que todas las bombas lanzadas sobre Londres, Hamburgo y Dresde durante la Segunda Guerra Mundial. Más de 40.000 palestinos murieron, en su mayoría mujeres y niños. Casi 100.000 resultaron heridos. Esta guerra está produciendo el mayor grupo de amputados de la historia donde los médicos describen el horror de tener que amputar a niños demasiado pequeños para caminar, con casi 20,000 niños desaparecidos según Save the Children, prisioneros, enterrados bajo escombros o en fosas comunes. Israel ha impuesto órdenes de evacuación en más del 90% de la Franja de Gaza, atacando repetidamente áreas que había declarado seguras. Casi toda la población se enfrenta a una grave inseguridad alimentaria. Israel limita y obstaculiza el acceso a la ayuda humanitaria mientras los niños palestinos mueren de hambre”.
Han pasado casi ocho meses, prosigue, “desde que la Corte Internacional de Justicia—la corte más alta del mundo, determinó que era plausible que Israel estuviera cometiendo genocidio en Gaza. Han pasado 10 días desde que Israel lanzó un ataque militar en gran escala en Cisjordania, causando mayor destrucción y desplazamiento de palestinos que viven lejos de la Franja de Gaza. Durante décadas, incluso mucho antes del pasado mes de octubre, los palestinos han estado sometidos a una ocupación opresiva y criminal”. Ella lo sabe muy bien, sus padres son palestinos.
Ante la preocupación de occidente por los niños ucranianos, que han recibido un generoso tratamiento en la Unión europea, y lo siguen recibiendo, ella se pregunta: “¿Qué deberían pensar cuando la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia que considera ilegal la ocupación israelí es ignorada por algunos y rechazados por otros, incluso cuando los niños desplazados en Gaza son bombardeados? ¿O asesinado por balas israelíes en la cabeza?¿Qué conclusiones debería sacar la gente sobre quién importa, quién no y ¿Por qué? Más que hipócrita, el doble rasero es deshumanizante. Es cruel. Y si no es racista. No sé qué es. Transmite el mensaje de que muchas naciones poderosas ven a algunas personas como «menos que». Y sugiere que la comunidad global está empoderando a un mundo –para citar las palabras del Fiscal Jefe de la CPI, Karim Khan: “agarra lo que puedas, haz lo que quieras, toma lo que deseas”.”

Entonces, ¿es eso abuso? ¿prepotencia? ¿nadie aprendió nada?
La Reina Rania prosigue “Viniendo de Oriente Medio, puedo decirles que este es el mundo que muchos en mi región perciben hoy. Y ese es un mundo muy peligroso. Porque cuando el derecho internacional humanitario se aplica selectivamente…cuando se ignoran las resoluciones de la ONU… cuando llegan los tribunales internacionales intimidados y son menospreciados… entramos en una nueva era de desorden global, en la que nadie de nosotros está verdaderamente a salvo”.
La Reina Rania Al Abdullah de Jordania no sólo expuso el sentir de los pueblos de Oriente Medio, sino, propuso cinco principios indiscutibles que deberían sostener las verdaderas iniciativas de paz.
“Primero, debe prevalecer el derecho internacional, sin excepción. Es parte de la naturaleza humana dejar que las emociones influyan en nuestro juicio. Pero la ley es razón sin pasión. Y su aplicación está impulsada por la evidencia, no por las emociones. Nunca resolveremos el conflicto palestino-israelí, inflamando pasiones a través de fronteras y generaciones, a menos que no anclemos el compromiso sobre una base de imparcialidad”.
La continua ocupación de los territorios palestinos ha llevado a muchos a percibir una falta de rendición de cuentas, lo que nos lleva a cuestionar cómo hemos llegado a este punto y qué podemos hacer para corregir este rumbo
“En segundo lugar, la autonomía, la dignidad y los derechos humanos son universales y absolutos. El derecho a la autodeterminación, a la igualdad, a no ser perseguido y la no Discriminación: estos son derechos humanos. No es necesario ganárselos. Y no son negociables, independientemente de cuanta autoridad global, influencia política o poder militar una de las partes pueda tener. La paz no puede ser creada adoptando las maneras violentas contra la parte más débil obligándola a aceptar condiciones desfavorables. Israelíes y Palestinos tienen igualdad de derechos a la seguridad y a la libre determinación. Algunos países europeos han reconocido este derecho reconociendo el Estado palestino”.
Sin respetar al prójimo nunca habrá paz, lo debe saber mejor que nadie Israel, pone la historia y el sentimiento humano en discusión pues descubrimos una nación injusta que no concibe al otro como sujeto de derechos, ellos, quienes han exigido siempre, fuertes de su doloroso relato histórico, empatía y comprensión. Nos pone a prueba frente a la capacidad humana de convivencia fraterna.
“En tercer lugar, para que la justicia prevalezca es necesario asumirse las responsabilidades. Sin una aplicación justa de la rendición de cuentas, la justicia es imposible. La confianza se erosiona. Todo el sistema pierde el equilibrio. En Gaza vemos las consecuencias catastróficas de este desequilibrio: una nación poderosa, que crea condiciones de hambre y desplazamiento masivo, enfrenta pocos desafíos.
La otra cara de la rendición de cuentas es la impunidad… y una sensación de impunidad no se desarrolla de la noche a la mañana. Durante los últimos 57 años, Israel no sólo ha mantenido sino también ha consolidado su ocupación ilegal de los territorios palestinos a través de una red en constante expansión de asentamientos. La comunidad internacional ha expresado abiertamente su rechazo; pero las palabras no son suficientes. La “condena” es una expresión de ideales, no de política. Para alcanzar justicia, debemos cerrar la brecha entre los principios y la práctica.”
Israel se ha establecido el derecho de abusar sin control, los primeros son ellos, deberían pedir perdón al mundo por demostrarnos la gran decepción humana que les invade.
“Cuarto, la verdadera seguridad no es un sistema de suma cero. Una paz justa hace que la seguridad sea mutua. El difunto Shimon Peres participó durante mucho tiempo en este Foro. Escuché lo que dijo en un discurso hace diez años: “Israel no tendrá seguridad permanente sin paz… Israel renunciará a su futuro si considera que el status quo es su deseo”. Durante décadas, Israel ha tratado de garantizar la seguridad de sus ciudadanos negándoselos a los palestinos quienes tienen el mismo derecho. Pero este camino es insostenible; brutalizó a los palestinos y no logró mantener a los israelíes a salvo. La inseguridad de un lado no sirve de nada para el otro. Sólo perpetúa el problema: un ciclo interminable de represión, resentimiento y represalias. Sólo una paz justa puede romper ese ciclo”.
Pidamos al Universo que algo suceda, que haga colocar en su lugar a Israel, en estas condiciones no se puede dialogar y menos buscar la paz. Por el bien de Israel y de Palestina.
“Mi quinto punto es simple: voces extremas, sin importar de dónde provienen: deben ser excluidos de la conversación. El futuro no puede ser rehén de quienes apoyan el hambre de masa, exterminio y expulsión… que aplauden el castigo colectivo… que defienden lo indefendible. Hay que denunciarlos y silenciarlos. Porque incitar contra toda una población no es un ejercicio de libertad de expresión—es una violación de la conducta humana decente”.
El mapa de Qatar Airways que tengo en mente es una advertencia de que los equilibrios geopolíticos están cambiando. Sin embargo, también es una señal de que aún estamos a tiempo de construir puentes y encontrar soluciones que respeten la dignidad y los derechos de todos. Como dijo Shimon Peres, Israel debe abandonar el status quo donde prevalece solo su propio deseo y, en cambio, evitar su vulnerabilidad. La geopolítica está cambiando rápidamente, lo que hace aún más importante la construcción de puentes y la búsqueda de soluciones que respeten la dignidad de israelíes y palestinos por igual. Que no sea un principio sino el inicio de la práctica.
Isabel Recavarren
http://www.panoramical.eu
Abogado Internacionalista. Especialista en las Relaciones Unión Europea-América Latina. Doctor de Investigación en Derecho Internacional de la Economía. Fundadora: Centro de Estudios CEFIAL-UE, Revista Panorámica Latinoamericana – UE y del Foro Euro-Latinoamericano de la Mujer de la Asamblea Parlamentaria EuroLat del Parlamento Europeo. Lema: El conocimiento genera desarrollo. Las personas con conocimiento constituyen el mejor recurso de una Nación.
Título Original: Construyendo Puentes: la llamada de la Reina Rania Al Abdullah a la Comunidad Global
Autor: Isabel Recavarren
Fuente: Panorámica
Fecha de Publicación: 8de septiembre de 2024
URL: https://www.panoramical.eu/italia/construyendo-puentes/
