Chitré reconoce a Tomás Arias con las Llaves de la Ciudad Costumbrista y reivindica el legado de las mujeres en el folclore

La celebración de los 178 años de fundación de Chitré reunió a autoridades locales, representantes diplomáticos y figuras de la cultura panameña. La jornada, impulsada en torno a la tradición y la memoria cultural, incluyó la firma del manifiesto «Mujer y tradición: memoria viva», con la participación de Rosemarie Acosta Lugo, presidenta de FEMUPERP y del Club Damas Amigas del Museo (DAMUS).

Chitré, Panamá.— La identidad cultural de los pueblos, la conservación del folclore y el reconocimiento de quienes mantienen vivas las tradiciones fueron protagonistas de una jornada conmemorativa por los 178 años de fundación del distrito de Chitré.

En el Hotel Faranda Los Guayacanes de Chitré se realizó la entrega de las Llaves de la Ciudad Costumbrista a Tomás Arias, presidente del Cuerpo Consular de Panamá, por parte de Juan Carlos Huerta Solís, alcalde del municipio de Chitré, y Rosemarie Acosta Lugo, presidenta de la Federación de Mujeres Periodistas y Relacionistas Públicas (FEMUPERP) y del Club Damas Amigas del Museo (DAMUS), según la información suministrada sobre el acto.

La actividad contó con la presencia de representantes diplomáticos de Costa Rica, Indonesia y Guatemala, en un encuentro que vinculó la celebración de la cultura panameña con el intercambio y la difusión de las expresiones tradicionales.

Entre las personas mencionadas figuran Bernardina Vargas, embajadora de Costa Rica; Hendra Halim, embajador de Indonesia, y Karla Gabriela Samayoa Recari, de Guatemala.

FEMUPERP y DAMUS: mujeres, cultura y memoria colectiva

Uno de los momentos destacados de la jornada fue el espacio Luce tu pollera tradicional, promovido por el Club Damas Amigas del Museo (DAMUS) para distinguir, exhibir y compartir las costumbres, tradiciones y expresiones del folclore panameño.

La iniciativa propuso un encuentro alrededor de una de las manifestaciones más representativas de la identidad cultural del país: la pollera tradicional. Más allá de su valor estético, la vestimenta tradicional forma parte de una memoria colectiva transmitida entre generaciones y vinculada con las prácticas culturales de las comunidades.

En este contexto, Rosemarie Acosta Lugo tuvo participación como presidenta de FEMUPERP y DAMUS, vinculando la conmemoración cultural con una reflexión sobre el lugar de las mujeres en la preservación de las tradiciones.

La jornada incluyó la firma del manifiesto «Mujer y tradición: memoria viva», una declaración orientada a visibilizar, dignificar y potenciar el papel de las mujeres en la transmisión de la identidad de los pueblos.

El documento reconoce su contribución histórica a la conservación del lenguaje, los valores, la gastronomía, la vestimenta y la memoria oral. También plantea que honrar las costumbres no significa permanecer ancladas en el pasado, sino permitir que la tradición dialogue con el desarrollo personal, la autonomía y el liderazgo de las mujeres.

Esta perspectiva resulta fundamental para comprender la cultura como una construcción viva, en la que las nuevas generaciones pueden preservar sus raíces y, al mismo tiempo, participar en la transformación de sus comunidades.

«Mujer y tradición: memoria viva», un manifiesto para reconocer a las mujeres

El manifiesto propone reconocer la contribución de las mujeres como transmisoras de conocimientos y prácticas culturales que forman parte del patrimonio inmaterial de los pueblos.

Su planteamiento se articula en torno a la transmisión cultural, la evolución en armonía, el tejido social y la paz, y la dignidad del legado recibido de las generaciones anteriores.

Asimismo, reivindica la memoria de madres y abuelas que, pese a las adversidades, contribuyeron a mantener vivas las tradiciones que hoy forman parte de la identidad colectiva.

La declaración también plantea un compromiso con nuevas formas de participación social, en las que las mujeres puedan liderar el futuro sin perder el vínculo con su historia y sus raíces.

De esta manera, la iniciativa conecta la preservación del patrimonio cultural con valores como la igualdad, el respeto mutuo y la dignidad, y propone una mirada en la que la tradición no sea una limitación para las mujeres, sino una fuente de identidad y participación.

Reconocimientos a figuras vinculadas con el folclore panameño

La jornada también contempló el reconocimiento de personas y organizaciones vinculadas con la promoción y conservación del folclore.

Entre las figuras emblemáticas mencionadas en la información del acto se encuentran:

  • Alba Osorio Rodríguez, reconocida como Mujer Líder por su gestión extraordinaria del folclore.
  • Julio Mela, distinguido por su gestión extraordinaria como Caballero de la Conservación Cultural y el Folclore.
  • Ernestina Pérez, por su gestión extraordinaria del folclore.
  • Elvia Muñoz, por su gestión extraordinaria en la cobertura periodística del folclore.
  • Walkiria Ramos, por la gestión corporativa vinculada con la promoción del folclore del Hotel Faranda Los Guayacanes de Chitré.

Estos reconocimientos permiten destacar que la conservación cultural requiere la participación de diferentes actores: personas que mantienen las expresiones tradicionales, mujeres que transmiten conocimientos, comunicadoras que documentan y difunden las manifestaciones culturales, y organizaciones que apoyan su promoción.

Una celebración que une identidad y compromiso cultural

La conmemoración de los 178 años de fundación de Chitré reunió el reconocimiento institucional, la participación diplomática y la promoción de las tradiciones panameñas en un mismo espacio.

La entrega de las Llaves de la Ciudad Costumbrista a Tomás Arias y la firma del manifiesto «Mujer y tradición: memoria viva» representaron dos momentos centrales de una jornada dedicada tanto a celebrar la identidad cultural como a reflexionar sobre las personas que contribuyen a mantenerla viva.

Para FEMUPERP y DAMUS, la visibilización de las mujeres vinculadas con las tradiciones constituye una oportunidad para reconocer su contribución a la memoria colectiva. Una mirada que recuerda que la cultura no se conserva únicamente mediante sus símbolos y expresiones, sino también a través de las personas que la transmiten, la documentan y la mantienen presente en la vida de sus comunidades.

Porque preservar el folclore también significa reconocer a quienes lo han sostenido a lo largo del tiempo y garantizar que las generaciones futuras puedan conocerlo, valorarlo y enriquecerlo.

Somos Mujer Digital destaca la importancia de estas iniciativas culturales que permiten visibilizar el aporte de las mujeres y reconocer la diversidad de personas y organizaciones que contribuyen a preservar el patrimonio y la memoria de los pueblos.

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